Rodrigo Salinas reapareció y dejó tres goles, pero no pudo evitar la derrota del Bidasoa Irun. DANIEL PÉREZ
Balonmano

El Bidasoa aviva el milagro de Nava

Los irundarras solo anotaron tres goles en el último cuarto de hora y sirvieron el triunfo en bandeja al equipo segoviano

Iñigo Aristizabal

Irun

Domingo, 24 de marzo 2024, 01:00

No se le puede quitar mérito al Nava, que además va quinto, pero gran parte de la culpa del 29-28 es del Bidasoa ... Irun, que sufre su segunda derrota en los tres últimos partidos. El otro lo empató.

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Dentro del último minuto, con 28-27, los irundarras atacaron primero con uno más y después con dos más. Tenían la opción de rescatar un punto pero perdieron el balón, el Nava marcó a la contra y prácticamente no hubo tiempo para más. Como mucho, para lamentar cómo se había desperdiciado una renta de cuatro goles (21-25), marcando solo tres en los últimos dieciséis minutos.

El primer tiempo estuvo dividido en tres fases. Arrancó muy bien el equipo amarillo, 1-4, y seguía por delante en el 4-6, aunque no tuviera la puntería demasiado bien afinada. En el minuto 13 ya contaba con tres paradas de Patotski y tres balones a la madera. Se aprovechó el Nava, y también de dos superioridades numéricas, para cambiar el mencionado 4-6 por un 8-6. Casi siete minutos estuvieron sin anotar los guipuzcoanos, que vieron como el equipo local se iba en el marcador, 12-8.

Poco antes había reaparecido Rodrigo Salinas, además con gol en la primera acción, y en el minuto veinte entró Mehdi Harbaoui por Jakub Skrzyniarz en la portería. No solo por el franco-tunecino, que se fue al descanso con cuatro paradas, pero el Nava marcó doce goles en los primeros veinte minutos y solo dos en los siguientes diez. El Bidasoa Irun despidió el primer tiempo con un parcial de 2-8 y reflexionó sobre su irregular actuación con un 14-16 en el luminoso.

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A la vuelta de vestuarios seguía mandando el color amarillo, con brillo en las acciones de Pedro Pacheco y de Tao Gey-Emparan, sobre todo. El primero marcaba y asistía, especialmente a Esteban Salinas, y el segundo anotaba, la mayoría de veces a la contra.

Aquel lejano 12-8 se convirtió en 15-19 y varias veces más el marcador mostró cuatro goles de renta para los irundarras. La última, en el 15-21. Sin embargo, los casi siete minutos sin anotar del primer tiempo se convirtieron en ocho en el segundo, canjeándose por un 4-0 que puso el empate en el marcador, 25-25. Empezó entonces un nuevo partido y, aunque todavía tuvo rentas mínimas (25-26 y 26-27, los deos de Rodrigo Salinas), el Bidasoa Irun estuvo desacertado y dio facilidades para que el Nava, no olvidemos que es un recién ascendido, siga soñando.

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Además de estar pendiente de lo que este domingo haga el Granollers ante el Huesca, el siguiente punto de referencia para el Bidasoa Irun es el Viernes Santo, cuando recibirá a Anaitasuna en Artaleku.

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